DIBUJANDO POESÍA.
Aprendí, trazando, como en Autocad;
Las líneas
de mis primeros versos;
Al principio
ortogonales
Pa no perder
el norte o la brújula de vista;
Porque la
mano alzada insinuaba
Imperfecciones
en la rima.
Predeterminaba
con ello,
La grilla de
mis escritos
Y evitar así
los versos tangenciales
A mi propia
vida.
Configuraba,
a su vez;
Las cotas de
los dichos de mi escritura
Pues, el
sistema métrico de rimas
“no debía”
desvariar de la rutina.
¡Hasta la
altura de mi letra fue regida por los cánones de la belleza subjetiva!
Así
transcurría mi intervención
En el mundo
de las letras,
Haciendo
caso omiso
De lo que
quería plasmar realmente.
Conocí un
día, el grosor de líneas;
Con el cual
le di profundidad a la palabra,
Un realce
inequívoco de lo que debía hablar
El papel por
el cual plasmaba mi vida.
“trasteando”
un poco, descubrí el zoom,
Para acotar
aquellas frases célebres que,
Siendo
fuertes ironías,
Encerraban
el mensaje central de lo que diría.
Pasé por la
configuración de layers,
Para tamizar
poemas, ideas, frases, dichos;
Y poder así
clasificarlos,
Para poder decir Solamente
Aquellos que quería encender
En el
monitor de la vida.
Hasta creé
bloques de sentimientos,
Los cuales,
con una USB traslado de un papel a otro,
Para luego imprimirlos,
aquí mismo, en tu corazón…
Y no, ya no
modifico los puntos…
Todas las
palabras tienen la misma línea…
Es sólo el
grosor de la misma, la que tendrás que averiguar…
Comentarios
Publicar un comentario