Impresiones personales sobre el libro poético "Díptico".
Buenas tardes.
Pareciera que inicio nuevamente a escribir en mi blog...
Pareciera que inicio nuevamente a escribir en mi blog...
Algunos meses lo dejé a la deriva, y no porque no sucedieran cosas interesantes en mi devenir diario, sino porque ya el tiempo - a medida que uno "madura" - comienza a menguar, cual reloj de arena, contándote cada grano milimétrico de los segundos adjudicados a la cuenta de la vida.
Pues bien, el siguiente relato registra las impresiones personales de un libro poético escrito en coautoría con María Elena del Carmen Marroquín Rodas desde un punto de fuga más cercano a mi subconsciente para dejar constancia de éste suceso que ha dejado un antes y un después en la poesía del occidente de Guatemala.
Díptico surgió a raíz de las conversaciones entre ambos autores vía yahoo mail, cuando revisábamos la poesía de los miembros del Club de Poesía de Casa Los Altos (cuando aún funcionaba como un centro cultural en la Asociación de Periodistas Quetzaltecos). Dichas charlas se derivaron de los conversatorios para saber qué temas proponer a los poetas, y sobretodo, qué analizar de cada texto - por mi parte - para plasmar en el periódico La Noticia Digital donde, a través de María Elena, se consiguió un espacio para promoción de poesía semanal.
No fue hasta en el 2013 que se comenzaron con los presupuestos y determinar la cantidad económica que debía salir de nuestra bolsa para hacer realida éste sueño.
Gracias al trabajo de María Elena en la Comisión de los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango, logramos conocer al doctor Carlos Iván Paz Manzano, ganador de los Juegos Florales en la rama de Novela en el 2011, a Miguel Ángel González, ganador de Novela en el 2012, a Daniel Matul Romero, ganador de los Juegos Florales en la rama de poesía en el 2009 - entre otros artífices - tales personas fueron dando vida a éste sueño de publicar un poemario a dos manos, cosa impensable entre el mundo literario y más en el mundo poético, donde el ego, lo ampuloso y el protagonismo vienen acotados en el adjetivo mismo.
Ser unos primerizos nos hizo ver el alcance del poder económico y sus tentáculos, aún en las mismas editoriales. Si bien, tuvimos acercamientos con algunas casas editoriales de Guatemala, recibimos un rotundo NO a nuestro proyecto, porque "la poesía NO vende, no representa regalías para el sello editorial y, para ver la luz, los autores deben sufragar la totalidad del mismo".
Un día, decidimos navegar por nuestros propios recursos y buscar la ejecución de éste sueño, entretejiéndose con el apoyo del Doctor Paz, Flor de María Pérez y Gabriel Rodríguez como revisores de Estilo literario; Miguel Ángel González y Daniel Matul Romero como prologuistas del libro y doña Elena Rodas, como artista visual para entretejer un libro que - bajo nuestra perspectiva - reflejara el arte del occidente de Guatemala.
Al ser un "Díptico", desdes sus inicios tuve la idea de que el libro tuviera dos carátulas, para manejar la autonomía y libertad de creación para cada uno de los autores, y que al momento de girar el libro se encontrara la poesía del siguiente autor, dejando al centro poesía díptica, escrita entre ambos autores.
Sin embargo, por ser primerizos, vimos casi soterrados nuestros sueños cuando el primer diagramador del mismo declinó del proyecto. Fue entonces cuando conocimos a Bryan Castro, y cuando él propuso la idea de girar el libro para que fueran - prácticamente - dos en uno, definitivamente se selló la alianza para trabajar con él.
Siempre consideré que, cada piedra, tropiezo y revés a lo largo del proceso de diagramación del libro, sacaría un producto terminado capaz de competir con las grandes editoriales por el diseño mismo, pero con los grandes escritores por apostarle a la vida, a la reivindicación del ser humano frente a la adversidad, pero sobretodo, por crear un volumen de poesía capaz de provocar a cada uno de los lectores que lo logre tener entre sus manos, ése acercamiento hacia su entorno, su naturaleza, sus sentimientos primigenios.
Así fue.
Decidimos publicarlo en el mes de julio en la Casa No´j, uno de los centros culturales de la ciudad de Quetzaltenango con mayor presencia en el sector cultural, verdadera redención para la cultura por haber sido la casa del tirano quetzalteco Manuel Estrada Cabrera, presidente de la República de Guatemala y principal vendepatrias en la década de los 20´s, a quién Miguel Ángel Asturias le dedicó "El Señor Presidente", más ahora, convertida en un lugar encuentro para la cultura y las artes de la ciudad.
Con María Elena habíamos comentado dos libros previamente: Un libro de crónicas de Gianpaolo Sotomora Caridi titulado "Lo escribí estando muerto" y la "Antología de Poetas de Suchitepéquez" escrito por la Asociación de Escritores de Suchitepéquez ADES. En ambas ocasiones vimos cómo el público es capaz de sumergirse en las páginas del libro, dependiendo de la motivación inicial que los comentaristas puedan dejar como primer sabor de boca.
Por un festival que realicé en Panajachel, en ocasión al Oxlajuj Ba´qt´un en el 2012, conocimos a Edgar García, poeta perteneciente a Metáfora y por su parte, Maria Elena convocó a Adolfo Camas, periodista y analista político de la ciudad.
Personalmente, dado que era "poesía" la que iba a presentarse, fuimos un tanto escépticos de poder llenar - siquiera - el salón Irmalicia Velásquez, por ser el más grande del recinto. Sin embargo, se logró una convocatoria tal que el salón no bastó para al,bergar a tantas personas que nos honraron con su presencia entre escépticos, poetas que se autodenominan los únicos gestores culturales y capaces de publicar literatura en la ciudad, y una amalgama palpable del reflejo social en el cual estamos inmersos.
Cito, a continuación, extractos del discurso de presentación de Adolfo Camas, alusivo al libro Díptico:
Díptico trasciende por su refinada elaboración, pues junto a la poesía y dibujo, se incorpora un calificado equipo de profesionales en diseño gráfico, comunicación y críticos literarios entre ganadores tres de los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango, por lo que la calidad editorial del libro es de primer orden, y en las recientes décadas en Xelajú no se había presentado una obra de tan alto nivel de realización editorial.
Díptico se considera una obra de ruptura literaria en el sentido que lo explica el escritor guatemalteco y Doctor en Literatura Francisco Méndez, al calificar la ruptura como la descontinuación de una línea o forma de temática en alguna de las ramas de las bellas letras, en el caso de Díptico esta ruptura va en dos sentidos, el primero relativo a los poemas, que salen del molde de la posguerra o la conflictividad política nacional, o la simple recurrencia al la lírica sentimental de las diferentes etapas y formalidad de las relaciones amorosas, sino toco temas de la vida diaria, las relaciones sentimentales, el arraigo a la tierra, la toma de posición en cuanto a temas personales y de relaciones sociales, como la convivencia hombre- mujer, las tareas domesticas, y en la parte central de lo literario un poema escrito en conjunto por los dos autores sobre la realidad personal y vivencial en lo colectivo de las personas zurdas, quienes su lado hábil y mano de trabajo es la izquierda, la forma que ven el mundo, como el resto los ve a ellos y lo que asumen como su derecho a vivir con sus habilidades particulares.Relativo a la parte física la presentación de Díptico también se sale del norma, dado que son dos libros en un solo ejemplar, tanto lo que escribió María Elena como Donald están separados entre sí, pero según se tenga mano el ejemplar, una está al anverso y otro al reverso, cada uno se puede leer como obra separada y en el centro la creación conjunta, lo que difiere de las obras tradicionales cuando hay dos o más autores en un sólo ejemplar, en que se registra la obra de cada escribiente, uno tras otro.
Esta creación literaria y editorial cumple con la definición de Díptico, técnica muy empleada en las artes plásticas al ser un díptico la unión de dos obras, cada una se puede ver en forma independiente de la otra, y al unir ambas se crea una tercera más completa y enriquecedora, con una sinergia estética evidente.Así, en las producciones alcanzadas en Quetzaltenango en las tres recientes décadas pasadas, es el primer libro que llena las características de díptico en una obra de arte.Otro atractivo innovador de Díptico es su puesta al día con las tendencias impuestas por la moderna aplicación de la tecnología, informática conocida como la interacción, así en Díptico, entre cada poema o ilustración hay paginas intercaladas en limpio en las que se llama al lector a que escriba o dibuje algo, lo que rompe con el tradicional ejercicio literario de la soledad, tanto de acto de escribir, como el de leer.
Díptico también entra en el calificativo muy quetzalteco de "obra señera". En relación al calificativo de "ciudad señera" que recibió Quetzaltenango en su época de oro, desde finales del siglo XIX y principios del XX, cuando se decía que para valer en Guatemala y Centroamérica había que valer primero en Quetzaltenango, y que todo lo hecho aquí ponía "seña" o el ejemplo a seguir en materia de arte para todo el país y el istmo, con lo que Díptico se convierte en una opus señera.
Adolfo Leonidas Camas
Cuando nosotros escuchábamos cada una de éstas palabras que Adolfo Camas plasmó en su escrito al respecto de nuestro libro, quedamos atónitos.
Nunca pensamos que la traducción de una amistad sincera pudiera evocar una "obra señera", que marcáramos tendencia editorial - junto a Bryan Castro - de acercar la lectura al mismo lector para que plasmara sus pensamientos al unísono con nuestro libro, es más, que el hecho de transgredir el ejercicio de la creación literaria en solitario marcara una pauta no vista en una sociedad acostumbrada a que los libros deben ser elementos aburridos para volcarse a llorar por las desgracias humanas.
Díptico, sin duda alguna, abrió la caja de pandora.
Y lo digo porque hemos sido partícipes de ése recibimiento en distintas presentaciones, tanto en Panajachel y Sololá, y próximamente en Quetzaltenango, en la Universidad Rafael Landívar y en en FLEX, Feria del Libro En Xela.
Sin embargo, lejos de verter cada una de las palabras en el famoso currículo del ego, abrimos nuevamente la apuesta al talento emergente de nuestra ciudad, con la publicación paralela de la Antología poética de Poetry Slam Xela, "Versos Incompletos", ambas publicaciones cuentan con sus respectivos trámites legales ante el Registro de la Propiedad Intelectural RPI y su International Standard Book Number ISBN.
¿Quién dijo que - en Guatemala - NO se puede publicar si no es a través de una editorial?
Se los dejo de tarea.

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