EL PLEBEYO Y LA DONCELLA, EN LA GRAN CIUDAD…
Ya se que soy el terco
Que se aleja por tu bien.
No estamos sincronizados,
Somos vidas paralelas,
Más, nunca tangenciales
La convergencia
De nuestras almas
Ocurrirá,
¡Jamás!
Tu trópico
Con mi Polo Norte
Se entrelazarán
Hasta que,
El Niño,
La Niña,
O el cambio
Del eje de rotación
De nuestro mundo
“nos toque”
Para, así asentar cabeza.
Para tu tribu,
Soy un Plebeyo,
En cambio,
vos;
La Doncella
De la gran ciudad.
La miseria material,
Ni yo soportaría:
La opulencia,
Las galas y el despilfarro.
Las galas y el despilfarro.
Mientras,
Vos me decís
Que te “aprecias demasiado”,
Me visualizo,
Como “un Trofeo más”
guardado en tu armario,
según catálogo de temporada.¡No me encontrarás en las revistas
O en los catálogos virtuales!
Fabrica un maniquí
A tu medida.
Tú estarás más quieta
Mientras,
Mientras,
Yo tomaré el bus
Que me trasladará,
De nuevo,
A mi tierra natal.
La belleza está en la diferencia, y la belleza en el amor: más en lo parecido que en lo desigual... nice! Donald!
ResponderEliminar