DONACIÓN A LA CIENCIA.
Cambié una docena
De “te quiero”
Por una taza de café
En la cafetería de las nostalgias
Donde se endulza el mismo con recuerdos,
Sobre aquel viejo sofá.
Regalé
una maleta de vivencias
A la caridad,
En vista que la tía Soledad
Se rehusó a almacenar, en su bodega;
Cien kilos más de tristeza.
Subasté aquel par de zapatos
Presurosos a encontrarte,
Cada tarde;
En la esquina aquella,
Nuestra guarida
Para besarte.
Pero,
Por más que me desprendo de tí,
Aún te quiero;
Aún te recuerdo
Aún camino,
por aquella esquina,
Esperando encontrarte.
Pues,
lo último que me queda por donarEs un corazón sin sístole y diástole…
Que la ciencia encuentre en él
Qué sentido tiene vivir
Sin tu latido cerca.
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