NUESTROS CUERPOS
Anhelas mis manos por las mañanas;
Porque, siempre has deseado mi cuerpo,
Tu oportuna intervención, produce en mí sonrisas;
Nuestros besos son los cómplices de nuestros sueños.
Las carcajadas se funden en la algarabía,
De tenerte a mi lado cada día,
De disfrutarte y que disfrutes mi compañía;
De vivir, contigo; en la misma sintonía.
Yo, que de cartón no soy; te confieso,
Cada minuto, al tenerte lejos;
Ansío como drogadicto tocar tu cuerpo,
Comer tus labios, sentir tu aliento;
Hacerte sudar,
Disfrutar de cada milímetro de piel,
Presta y dispuesta a brindar placer,
Hacerte sentir, como una mujer.
Y fundirme, contigo;
Cada día, si es preciso;
Porque, éstas manos;
Jamás se cansarán de tenerte, junto a mí.
Hola Donald!!! Que perfecto poema, me encanta su intensidad y la complicidad que genera.... saludos desde Cobán!
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